La red mundial de comunicaciones permite realizar, cada vez, más operaciones. Nos encontramos sumergidos en el mundo de la No hace mucho, apareció el nuevo concepto que cada día gana más adeptos en el mundo de la informática: los
La facilidad con la cual se puede crear y acceder a algún blog es evidente, pero, ahí puede estar la base para una pregunta pertinente en términos de comunicación y periodismo: ¿Todo lo que se escriba es digno de publicar? Y aun más ¿tienen las personas que escriben las bases y herramientas para hacerlo?
Que todo el mundo pueda publicar es maravilloso, basta con tener conexión a Internet para hacerlo, y más aun, se da
espacio libre a Según la página Octaviorojas.com/lavanguardia2pdf, existen actualmente 57 millones de blogs y se crea uno nuevo cada 2 segundos. Esa cifra, fácilmente puede superar la de buenos periodistas consagrados a la escritura. De igual manera se rescata de la página: “los blog han sido el medio con mayor índice de crecimiento en la historia de la comunicación ”, tal ha sido el impacto de esta creación.
Pero, para no ser tan pesimistas, podemos abordar el tema de una forma menos abrumadora para los que nos desempeñamos en la labor de comunicar: el mantenimiento de un ritmo de escritura requiere de un hábito continuo, que no suele encontrarse en los blogs, cierto es que se pueden formar comunidades a raíz de ellos, pero de otro lado, las estadísticas muestran que, por lo general, los usuarios no tienen la disciplina para mantenerse, ya que un 50% de los blog desaparecen al cabo de algunos meses de editados.
La diferencia la podemos establecer en el estilo de publicación, así como en el tratamiento que demos a la información, su selección y análisis. De este modo, nuestro trabajo podrá ser diferenciado de los millones que puedan existir y los alcances sobre nuestro oficio y, sobre todo, campo de acción, tendría implicaciones menos adversas.
Pero, para no ser tan pesimistas, podemos abordar el tema de una forma menos abrumadora para los que nos desempeñamos en la labor de comunicar: el mantenimiento de un ritmo de escritura requiere de un hábito continuo, que no suele encontrarse en los blogs, cierto es que se pueden formar comunidades a raíz de ellos, pero de otro lado, las estadísticas muestran que, por lo general, los usuarios no tienen la disciplina para mantenerse, ya que un 50% de los blog desaparecen al cabo de algunos meses de editados.
La diferencia la podemos establecer en el estilo de publicación, así como en el tratamiento que demos a la información, su selección y análisis. De este modo, nuestro trabajo podrá ser diferenciado de los millones que puedan existir y los alcances sobre nuestro oficio y, sobre todo, campo de acción, tendría implicaciones menos adversas.